La Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional del Litoral inauguró una nueva etapa institucional este miércoles por la tarde. En una sesión especial del Consejo Directivo celebrada en el Aula Magna, el Mg. Arq. Miguel Rodríguez y la Arq. María Liliana Serra fueron electos como decano y vicedecana, respectivamente, para el período 2026-2030.
Las nuevas autoridades asumen en reemplazo del Esp. Arq. Sergio Cosentino y el Arq. Rubén Marcelo Molina, quienes culminaron dos mandatos consecutivos al frente de la casa de estudios, marcando ocho años de gestión que quedaron signados por la consolidación institucional y la capacidad de adaptación frente a desafíos sin precedentes.
Una transición con respaldo institucional
El encuentro congregó a docentes, estudiantes, no docentes, graduados y autoridades universitarias que acompañaron este momento de transición democrática en la vida de la FADU. La ceremonia, caracterizada por la seriedad propia de estos acontecimientos pero también por el afecto y el reconocimiento mutuo, dio cierre a un ciclo y abrió las puertas a los nuevos desafíos que aguardan a la Facultad.
El período 2017-2025 quedará en la historia de FADU como una etapa de profundas transformaciones. Bajo la conducción de Cosentino y Molina, la Facultad atravesó momentos complejos —incluyendo la pandemia de COVID-19— y logró sostener y fortalecer sus proyectos académicos, de investigación y extensión. La jubilación del Arq. Molina marca también el cierre de una extensa trayectoria de compromiso con la educación pública y la vida universitaria.
Construcciones colectivas y compromiso
En su discurso de asunción, Miguel Rodríguez expresó su sorpresa y gratitud por la oportunidad: "Me ha sorprendido que al final de mi carrera haya surgido esta oportunidad y considero un honor que los miembros de esta comunidad educativa crean que yo pueda ser su decano".
El flamante decano subrayó su enfoque de gestión: "Prefiero las construcciones colectivas antes que las hazañas individuales. Por eso, confío en que contaré con la ayuda de todos sus integrantes; quienes seguramente sabrán disimular mis muchas limitaciones".
Por su parte, María Liliana Serra destacó la dimensión del compromiso asumido: "Expreso a la Comunidad FADU mi más profundo y sincero agradecimiento por la confianza que han depositado en Miguel y en mí para desempeñar como equipo los roles de Decano y de Vicedecana de nuestra querida Facultad. Es un honor inmenso que asumimos con humildad, responsabilidad y un compromiso inquebrantable".
Continuidad y renovación generacional
Consultado sobre las nuevas autoridades electas, Sergio Cosentino expresó su satisfacción: "Muy feliz. Ambos vienen de la gestión actual, lo que da una continuidad". El decano saliente destacó la representatividad generacional del nuevo equipo: "Miguel representa a la generación que creó la facultad. María Liliana, además, es de la generación que se está haciendo cargo de todas las máximas responsabilidades académicas e institucionales".
Cosentino remarcó la trayectoria de ambos: "Demostraron desde estudiantes —ambos militaron en el CEAD— y como docentes, su compromiso con la Universidad Pública y por la excelencia académica". Y agregó: "Veo reflejado muy bien el espíritu de una época de estos justamente 40 años en la vida de la FADU, tanto la madurez como el ímpetu para afrontar los nuevos y desafiantes desafíos por venir".
El arquitecto manifestó su confianza en la nueva conducción: "Le auguro lo mejor de los éxitos, porque se han preparado mucho, tienen una propuesta muy buena, y no tengo duda que van a saber conducir los destinos de esta gran comunidad y llevarla a ser cada vez mejor".
Mirando hacia el futuro
Con este acto, FADU UNL inicia un nuevo capítulo de su historia institucional, sosteniendo la tradición democrática y participativa que caracteriza a la universidad pública argentina, y mirando hacia el futuro con la certeza de que los desafíos se enfrentan mejor cuando se construyen colectivamente.
El período 2026-2030 se presenta como una oportunidad para consolidar los avances logrados y proyectar nuevas metas que fortalezcan a la Facultad como un referente en la formación de profesionales comprometidos con la transformación social y el desarrollo del hábitat.